viernes, 2 de julio de 2010

Aprovecha tu tiempo

"Quería vivir intensamente y sorberle todo su jugo a la vida. Abandonar todo lo que no era la vida, para no descubrir, en el momento de mi muerte, que no había vivido." Henry D. Thoreau

jueves, 1 de julio de 2010

Fisherman's blues, de The Waterboys

Desearía ser un pescador
Revolcándome en los mares
Lejos de la tierra firme
Y de sus amargos recuerdos
Echando fuera el sedal
Con abandono y amor
Sin límites debajo de mí
Excepto el cielo estrellado encima
Con luz en mi cabeza
Y contigo en mis brazos.
Desearía ser el hombre del freno
En un tren desbocado
Chocando precipitadamente
contra el corazón de la tierra
Como un cañón en la lluvia
Con el latido de los durmientes
Y el calor del carbón
Contando las ciudades que pasan de largo
En una noche llena de alma
Con luz en mi cabeza
Y contigo en mis brazos
Bueno, sé que seré desprendido rápidamente
De los vínculos que me mantienen
De las cadenas que me atan alrededor
Caeré al final
Y en ese fatídico día
Me tomaré a mi mismo en las manos
Cabalgaré en ese tren
Seré el pescador
Con luz en mi cabeza
Y contigo en mis brazos

jueves, 17 de junio de 2010

Momentos de incertidumbre

"Siempre, en todos los grandes viajes y en los libros que quieres escribir, hay una hora en que tu sentido común y tu corazón te aconsejan rendirte, cuando nada se parece a lo que has imaginado ni a lo que te han dicho o has leído, y también cuando tu propio sueño se desmorona ante la realidad de tu poco valor y tu escaso talento. Incluso cuando te das cuenta de que nada es seguro y que puedes encontrarte de bruces con lo que no imaginas. Pero es ése el momento en el que debes vencer y en el que debes decirte que hay que seguir, porque luego comprendes que se trata del mejor instante de tu vida." Javier Reverte, Vagabundo en África.

lunes, 14 de junio de 2010

Meninos e meninas, Legião Urbana

Me quiero encontrar, pero no sé donde estoy. Ven conmigo a buscar un lugar más tranquilo, lejos de esa gente que no se respeta, estoy casi seguro de que no soy de aquí.
Verás que es justo así, y será así para siempre. Se va poniendo complicado y al mismo tiempo diferente. Estoy cansado de llamar y que nadie abra, me dejaste sintiendo tanto frío... No sé que más decir.
Te hice comida, velé tu sueño, fui tu amigo, te llevé conmigo y me dices: ¿y a mi que me quedó?
Me dejas ver lo bueno que es vivir, no una vida como esta, y sí las cosas como son. No quisiste intentar ayudarme, entonces... ¿de quién es la culpa?, ¿de quién es la culpa?
Canto en portugués errado. Creo que el imperfecto no concuerda con el pasado. Cambio las personas, cambio los pronombres.
Necesito oxígeno, necesito tener amigos, necesito tener dinero, necesito cariño. Creo que te amaba... ahora creo que te odio. Son todo pequeñas cosas y todo debe pasar.

martes, 4 de mayo de 2010

Juventud, de Joseph Conrad

En este fenomenal libro semi-auto-biográfico, se nos presenta un marinero anciano y melancólico, que cuenta un fragmento de su paso de la adolescencia a la madurez, su mejor época, en una larga travesía como trabajador en un barco mercante. Dice algunas perlas Conrad:

<<... Poco o nada sabía yo en aquella altura, y ahora tampoco sé gran cosa...>>

<<...Sea como sea, ambos ya murieron, y la señora Beard murió, y la juventud, la fuerza, el carácter, los pensamientos, las hazañas, la ingenuidad... todo muere, se haga lo que se haga...>>

<<...Para nosotros no había estrellas, para nosotros no había cielo, sol, universo - nada más allá de nubes enojadas y mar embravecido...>>

<<...¡Oh juventud! ¡Tal fuerza, fé, imaginación! Para mi el Judea no era una vieja cáscara de nuez que transportaba un cargamento de carbón al mundo exterior. Era el esfuerzo, la prueba, el juicio de la vida. Pienso en él con placer, con afecto, con nostalgia - tal como ustedes en alguien que haya muerto y amasen mucho. ¡Jamás lo olvidaré! ¡Pasadme esa botella!...>>

<<...Hasta entonces no había entendido de lo que era un hombre en la verdadera aceptación de la palabra. Recuerdo los rostros exhaustos, las figuras abatidas de mis dos hombres; la sensación engañosa que nos conduce a alegrías, a peligros, al amor, al esfuerzo inútil - a la muerte; la triunfante convicción de fuerza, el calor de la vida en una mano llena de polvo, la llama del corazón que años trás año se desvanece, se enfría, se esconde y se extingue - y se extingue demasiado rápido, tan rápido - antes que la propia vida...>>

<<...como un lienzo de agua turbia, reflejaba nuestros rostros, pronunciados, arrugados; nuestros rostros marcados por la faena, por el éxito, por el amor; nuestros ojos exhaustos que continuan a la espera, permanentemente a la espera, ansiosamente a la espera de algo de la vida, que se desvanece mientras se espera - pasa desapercibida, como un suspiro, como un destello - junto a la juventud, la fuerza, la historia de las ilusiones.>>